Aeromodelismo

A partir de octubre de 2014,  se ha incorporado al aeroclub un entusiasta grupo de aeromodelistas que nos sorprenderán los días sabados, domingos y feriados con sus aviones, planeadores, helicopteros y drones radio controlados.

El aeromodelismo en los niños

Más que un pasatiempo, el aeromodelismo es uno de los deportes-ciencia que permiten desarrollar la inteligencia y psicomotricidad en los niños, además de que enseña a ser tolerantes ante el fracaso.

El aeromodelismo también constituye una buena forma de interesar a niños y jóvenes en las matemáticas y física de manera natural por medio del juego.

Hay razones básicas por las cuales el aeromodelismo puede ser el punto de partida para futuros pilotos, ingenieros o técnicos en aeronáutica, pero también es punto de partida para el desarrollo de las capacidades intelectuales y cognitivas de los niños, independientemente del camino profesional que decidan seguir.

Una de esas razones es la concentración, una habilidad que los niños deben aprender a desarrollar.

El aeromodelismo es una actividad que capta rápidamente la atención de los niños y en la que aprenderán que manteniendo esta atención cada vez por periodos más largos, serán capaces de obtener recompensas y resolver problemas.

Los niños y jóvenes que practican aeromodelismo aprenden con facilidad conceptos de física y matemáticas.

Sabemos que esas materias son la complicación de muchos estudiantes, pero cuando se acercan a ellas de forma divertida, naturalmente surge la comprensión de los conceptos más complejos porque los viven, conceptos como fuerza, velocidad y distancia.

El manejo de la frustración es algo destacable tras la práctica del aeromodelismo; nueve de cada diez modelos de avión se rompen, ya sea al momento de armarlos o al intentar volarlos, así que no queda otra que intentarlo varias veces más hasta lograr la meta.

Lo importante aquí es enseñarle al niño o al joven a ser perseverante y motivarlo hasta hacer volar su avión, no importa cuántas veces lo tenga que intentar.

El trabajo en equipo y la paciencia son otras razones básicas para que un niño o joven practique el aeromodelismo, pues se trata de un deporte-ciencia que se desarrolla en lo individual, pero que se practica en lo colectivo, donde el autocontrol será fundamental para el éxito del aeromodelista.

Sólo con material convencional como madera y pegamento común es posible armar aviones, que los niños y jóvenes disfrutan cuando los hacen volar, como echan a volar su imaginación, independientemente de la ruta que decidan tomar en sus vidas.

 

Reseñas de un genio de este hobby, el gran MARCOS IATRINO...

 

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